1er. año de Naucalpan: Más inseguridad y mucho que adeudar

NAUCALPAN.- El pasado 3 de diciembre, la alcaldesa morenista de Naucalpan rindió su Primer Informe de Gobierno, ante un escenario parco, desangelado y algo pesimista para los funcionarios, invitados especiales y público asistente.

Y es que no es menor el ambiente de frustración y pesadumbres que se vive en el Palacio Municipal, hay tan poco que informar y mucho por anotar en la lista de propósitos para 2020: El gobierno municipal está rebasado por el crimen común y organizado, que han detonado una ola de violencia inédita en Naucalpan; y la mala planeación financiera ha sumido a la administración en la iliquidez, por lo que no hay obra y crece la deuda pública municipal.

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Más allá de la percepción ciudadana, que coloca a Naucalpan como la tercera ciudad más insegura del país, casi a la par de Ecatepec y Coatzacoalcos (Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, de INEGI), los datos oficiales confirman que dicha percepción tiene real sustento.

En la última actualización del Semáforo Delictivo del Estado de México, Naucalpan mantiene en focos rojos 9 de 11 rubros de inseguridad, que son: homicidios, extorción, narcomenudeo, robo a casa habitación, robo a negocio, lesiones, violación, violencia intrafamiliar y feminicidios; mientras, el robo a vehículos apenas ha alcanzado el semáforo amarillo y el delito de secuestro logró el verde.

Lo anterior coloca a Naucalpan como el municipio con los índices delictivos más altos, en el Estado de México. Ni Ecatepec, ni Nezahualcóyotl mantienen tantos semáforos en rojo (6 de 11); y hasta Valle de Chalco o Tultitlán tienen menos focos rojos (ocho).

En los conceptos, que da seguimiento el Semáforo Delictivo del Estado de México, Naucalpan ocupa los siguientes lugares (hasta octubre 2019):

En homicidios se acumularon 124, con un ascenso de 7% y ocupando el 3er. lugar en el Estado; en extorsión 122 casos, con 8% de ascenso y en el lugar 3; en narcomenudeo con 698 casos, con ascenso meteórico de 27% y ocupando el deshonroso 1er. lugar; en robo a vehículo con 2,203 casos y en el lugar 5; en robo a casa fueron 382 casos, con 6% de ascenso y ocupando el lugar 3; en robo a negocio con 767 casos, ascendiendo un 10% y en el lugar 2; en lesiones con 1,674 casos, con ascenso del 6% y ocupando el 5to. lugar; en violencia familiar con 523 casos, con un ascenso del 7% y en el lugar 2; en violaciones con 74 casos, con un ascenso del 5% y ocupando el 4to. lugar; y en feminicidios con ascenso de 5% y ocupando el lugar 4.

No, sólo la violencia y la inseguridad son la fotografía del primer año de gobierno Duranista-Morenista, igualmente es la falta de planeación financiera y, consecuentemente, su repercusión en la capacidad de generar obras y servicios en el municipio.

La insolvencia ha descobijado al gobierno municipal y, para el cierre del presente año, la alcaldesa ha tenido que solicitar al ayuntamiento la aprobación de un crédito por 275 millones de pesos, para apenas cubrir sueldos y prestaciones del personal operativo y la burocracia del gobierno morenista; ni siquiera para obras, equipamiento o insumos.

Los 275 millones de pesos de nueva deuda pública se suman a los 1,587 millones de pesos en deuda, acumulados al primer semestre de 2019, sumando un total de 1,862 millones de pesos, al cierre del año.

Con éste saldo, el gobierno de Naucalpan tendrá comprometido cerca del 47% de su presupuesto anual en deuda. Y dado que el nuevo préstamo es para cubrir sólo gasto corriente (sueldo y prestaciones de la burocracia) y no para inversión pública (obras e infraestructura), la repercusión seguirá siendo la escasez de obra y la deficiencia en los servicios públicos.

Cabe aclarar, que la deuda acumulada proviene de periodos anteriores, originada principalmente en el gobierno de otro Durán, en el período 2006-2009, en el que se adquirió un préstamo de alrededor de 600 millones de pesos para inversión pública; posteriormente se sumaron cientos de laudos laborales y demandas de proveedores, desatendidos por el gobierno de Azucena Olivares -al despedir a cientos de servidores públicos heredados, tras 12 años de administraciones panistas, y el impago a contratistas de obras en proceso-, sumando también nuevos préstamos de hasta 400 millones de pesos, logrando empujar la deuda pública hasta los 1,800 millones de pesos.

La última administración panista dedicó gran parte de su presupuesto en atender laudos laborales y demandas mercantiles, así como la deuda de largo plazo, al grado de contenerla y disminuirla. Incluso, sin adquirir nuevos préstamos o deuda pública nueva.

Ahora, ante la falta de previsión y planeación financiera, el gobierno municipal morenista se queda sin liquidez para cerrar los últimos dos meses del año y recurre al incremento de la deuda; para así poder pasar felices fiestas, tener para regalar a los seres queridos y garantizar una buena cena de navidad y de fin de año.

Esperando que 2020 sea un año lleno de contribuyentes cautivos en el pago de predial y que, con el incremento en los tabuladores de predial y agua, sean los naucalpenses cumplidos los que paguen la imprevisión y la improvisación del gobierno de 4ta.

Por Alfredo Oropeza.

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