Susana, enfermera de Naucalpan, cumplió cinco quincenas sin cobrar sueldo

NAUCALPAN.- Sin recibir salario desde septiembre Susana afirmó que muchos de sus compañeros no tienen dinero ni para los pasajes, “pero si no venimos al módulo de atención Covid-19, ¿quién va a atender a los pacientes?”, cuestionó la enfermera.

Al cumplir cinco quincenas sin cobrar sueldos, Susana como muchos otros empleados de Naucalpan, realizan trabajos alternos para subsistir, ya sea en atención a pacientes en domicilios, lavando autos e incluso trabajos de albañilería.

Susana enfermera del Módulo Covid instalado en la explanada del palacio municipal de Naucalpan, el lunes 22 de noviembre atendió a 35 pacientes que llegaron con sintomatología de tener el virus pandémico, pese a que lleva más de dos meses sin recibir salario.

“Si nosotras no venimos, ¿quién va a atender a los pacientes? afirmó la enfermera al referirse al trabajo que realizan médicos y colegas del Instituto Municipal de Atención a la Salud de Naucalpan.

Hasta el lunes 22 de noviembre, este ayuntamiento no tenía dinero para el pago de salarios de miles de empleados, incluidos sindicalizados y policías municipales que no habían recibido su última quincena.

EL UNIVERSAL preguntó en el patio del palacio municipal al tesorero Leopoldo Corona Aguilar, las razones de la falta de pago de salarios y el estado de las finanzas públicas de Naucalpan, no obstante se negó a responder.

La crisis financiera que enfrenta el ayuntamiento de Naucalpan, que se refleja en que no hay dinero para el pago de salarios y prestaciones de más de 7 mil empleados, llevó al Cabildo a autorizar la venta del predio La Victoria y de un inmueble ubicado en la exclusiva Zona Esmeralda en el vecino municipio de Atizapán de Zaragoza, no obstante este proceso de desincorporación de un bien municipal debe ser autorizado por la Legislatura del Estado de México.

Los más afectados son cerca de 2 mil empleados de confianza, funcionarios y personal de raya, quienes desde hace más de seis quincenas no reciben salarios. Hay quien ya no tiene dinero ni para pagar los pasajes, la mayoría se han endeudado, pero siguen acudiendo a trabajar con la esperanza de cobrar en breve sus salarios.

Otros muchos, sólo llegan a firmar su asistencia y se van de las oficinas municipales, bajo el argumento de que no pueden exigirles que trabajen, pero al final esperan recibir salarios completos, tal como lo atestiguó EL UNIVERSAL en diversas áreas del ayuntamiento que lucen vacías.

Vía El Universal.