Naucalpan, “la dimensión desconocida”

NAUCALPAN.- El nombre de Leticia Yasmín Camacho Muñoz es recurrente en la decrépita administración de Naucalpan, que se ha convertido en una vergüenza para la clase política mexiquense y en un peligro puntual para los ciudadanos. Para que usted empiece a entender quién es “doña Lety”, es una de las enmascaradas que acompañó al exalcalde de Naucalpan al mundial de Brasil, ya siendo proveedora de servicios para el municipio y habiendo recibido, por adelantado, el pago de un millón de pesos para su empresa Promocasting por servicios no prestados. Aunado a esto, según las indagatorias en las que Camacho es indiciada, es señalada por recibir pagos por obras no realizadas en el área de obras públicas. Además, se está investigando si en verdad se hizo pasar como la esposa de David Sánchez para ingresar a “la visita” con el exedil, no obstante que la relación legal de Sánchez es con la señora Erika Peralta Lazo. Por tal forma de vulnerar la seguridad del penal, David Sánchez fue trasladado al penal de Tepeachico después de que doña Lety le entregara un chip y un teléfono celular.

Este entramado podría ser parte de la lógica de este país, de políticos rateros y sinvergüenzas. Pero lo increíble es que doña Lety ha trascendido administraciones. No importa el color, importan el “amor” y la ambición. Evidentemente, el amor al dinero y a joder a los ciudadanos.

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Lo anterior es increíble, pero si le cuento que ahora Leticia Yasmín tiene una plaza en la administración de Edgar Olvera, presidente municipal de Naucalpan, me tildaría de loco. No hago ningún juicio de valor respecto a la relación con Sánchez y tampoco sobre si era casado o no el raterillo naucalpense. Pero en esta administración panista (la anterior era priista) está adscrita a la oficina de Olvera, con un sueldo nominal de 70,873.98 pesos menos deducciones, alcanzando 50,000.18 pesos.

De nueva cuenta, no hago juicios de valor sobre la relación entre Olvera y Camacho, pero hay fotos que los ubican en los mismos eventos. Es irresponsable atribuirles una relación, pero es una patada en los cataplines que la anterior indiciada por malos manejos, los mismos que llevaron a la cárcel a Sánchez, ahora tenga un puesto en la fallida administración de Olvera. De verdad, no sólo el municipio está hecho un verdadero desmadre, sino también el alcalde está en su fiesta particular y pagándole un nada despreciable sueldo a una dama que ha pasado de presidencia en presidencia, cuestionada por las propias autoridades ministeriales. Sólo Kafka, o bueno, sólo en Naucalpan, que se ha convertido en la “Dimensión desconocida” mexiquense. “Turu ruru, turu ruru, turu ruru”. Aunque sea Olvera, por dignidad, si quiere hacerle al galán, que se estrene y no haga de la continuidad una política de convivencia, cuando si acaso debiera ser de gobierno. ¡Qué pena con las visitas!

EN EL ESTRIBO.- Tengo total confianza en el PJF. El caso es complejo y lleno de tintes políticos e intereses. La procesada es Dulce María Silva Hernández. Para nadie es ajena la aspiración de Rafael Moreno Valle de ser candidato por el PAN a la Presidencia, tampoco se puede negar la relación de Dulce con César Yáñez, gente muy cercana a AMLO. El litigio tiene que ver con un terreno dado en garantía por una financiera que defraudó a sus acreditados y que el gobierno poblano no piensa soltar y que, por ende, resulta en una carambola de tres bandas, tiene un bien inmueble para pagar a los afectados y distraído, sentimental y políticamente, a su rival más fuerte. César ha sido acusado de tráfico de influencias para sacar a Dulce de la cárcel, pero sigue ahí. Sólo le puedo decir que el caso resulta evidentemente armado, pues el delito que se le imputa a Dulce no era delito cuando se le acusó, se tomó éste como una conducta continuada, lo cual es evidentemente insostenible. A la luz de la transformación y consecuente independencia del PJF, confío ciegamente en la autónoma decisión del Juzgado Quinto de Distrito en Materia Penal en Puebla, sobre el amparo 399/216. Me queda claro que, desde la SCJN, no incidirán, sólo serán guardianes de una resolución justa y apegada a derecho. México lo que necesita es la aplicación de la justicia. No andarle haciendo al futurismo político.

FUENTE: http://www.excelsior.com.mx/